La presentación que se resume aquí se encuentra ligada al trabajo de recopilación conceptual para el proyecto de investigación desarrollado en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE) denominado “Decolonizar el territorio, en búsqueda de historias de vida y bitácoras visuales de profesores en ejercicio en la enseñanza de las Artes Visuales[1]”. La idea de este proyecto ha sido, hasta ahora, comprender e interpretar las dimensiones y enfoques presentes en los relatos de vida profesional de titulados de Pedagogía en Artes Visuales que estén trabajando en distintas regiones del país, bajo la formación de la UMCE. Esto, vinculando dichas descripciones con el contexto de sus prácticas pedagógicas y opciones didácticas, desde una perspectiva que tome en cuenta las posiciones previas con respecto al saber disciplinar, partiendo de un supuesto que no resultaba tan difícil o complejo de plantear: que la formación profesional y académica determina el modo a través del cual formulamos un acercamiento al conocimiento y experiencia de nuestra asignatura. Cada profesional sostiene tanto una biografía individual como también una respuesta personal frente a la idea de lo que las artes visuales son y cómo representan lo visible.

Pretendimos determinar cómo la interacción entre estudiantes y profesorado graduado en nuestra universidad se podía dar, tomando como fundamento primario el contexto cultural y geográfico en el que dicho proceso podía darse. Sin embargo, retrotrayendo la indagación hacia nuestro propio escenario de formación inicial, surgieron ciertas preguntas que permitieron interrogar nuestro contexto inmediato. ¿Cuáles son nuestros supuestos y pre-concepciones de las artes visuales que operan de manera explícita o implícita al momento de generar el intercambio de conocimientos y experiencias en el nivel universitario? ¿Qué ideas subyacentes circulan, aparecen, se ocultan o se encriptan para aparecer de otros modos, con otras fisonomías en el ejercicio de la enseñanza? La presentación tuvo en perspectiva analizar algunas de las relaciones que se danentre procesos educacionales formativos de las artes visuales y el contexto cultural en que se producen, considerando el concepto de decolonización para comprender la manera en que el término puede ejercer su influencia. La definición de cultura se entiende aquí como la construcción de conocimiento en diferentes ámbitos, que se reproducen en la misma interacción de los componentes educativos. Ante el escenario descrito, es posible pensar en el cruce de educación, arte y la comprensión generada desde el pensamiento abismal señalado por Boaventura de Sousa Santos. De este modo, y tomando en cuenta su definición de dicho pensamiento como una forma de perpetuar el desconocimiento y la deslegitimación de la alteridad colonizada, pero que da pie a la concepción de una conciencia postabismal que alude precisamente a esta forma de obliteración del Otro, se señalarontrestesis provisionales:

  1. Los espacios culturales latinoamericanos poseen diversas formas identitarias, originadas en gran medida sobre la conciencia de susincretismo, con realidades socioculturales de mayores o menores niveles de divergencia. Este último rasgo marca su distinción de otros contextos, pues el sincretismo no fue meramente de estilos o tendencias divergentes, se trató más bien de un choque de imaginarios colectivos en modo alguno convergentes.

  2. La interacción de imaginarios que se dan cita en diferentes formas de sincretismo e hibridación tienen como punto de partida la usurpación y violencia por parte de una colonización primaria, que se encargó de dejar un desarrollo de lo visual “precolombino” en un estado de suspensión e incompletud.

  3. El proceso de enseñanza y aprendizaje dado en un escenario latinoamericano con un proceso de decolonización a cuestas se encuentra también expuesto a las tensiones dadas en el marco de su hibridación y divergencia, intensificando de este modo la necesidad de esa complejidad del pensamiento postabismal materializado en una ecología de los saberes ligados anuestra disciplina, y que son señalados también por la lógica del pensamiento postabismal.

La tarea de pensar una esencia identitaria, resultaba a primera vista casi imposible, debido a que tiende a haber una predisposición hacia las ideas de purezay originalidadcomo condiciones necesarias para obtener lo “auténtico”. Pero esas nociones tienden a ser herencia también del pensamiento abismal. El territorio de la educación artística en un escenario decolonial tiene, para bien o para mal, una hibridación y una impureza que le son constitutivos. Ellos no son obstáculos, sino más bien, parte de una potencia transformadora y emancipatoria que se puede dar desde la educación artística, en la medida de su asunción con respecto a su propia conciencia de la mixtura epistemológica que se da en el marco de la tensión entre colonialismo y territorialidad.

 

Santiago, agosto 2018

 

 

[1]Proyecto de investigación del equipo de Didáctica del Departamento de Artes Visuales, FGI 38- 18 “Decolonizar el territorio, en búsqueda de historias de vida y bitácoras visuales de profesores en ejercicio en la enseñanza de las artes visuales”. Investigadora principal: Patricia Raquimán. Coinvestigadores: Antonio Silva, Miguel Zamorano S.

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